...y hablando de los libros, que no viene al caso: todavía conservo con mucho cariño un libro que me regaló el tito Salvador: Cuentos de mi molino de Alphonse Daudet. Recuerdo de haberle preguntado entonces a mi maestro alguna palabra que no entendía (Instalación). También tengo los famosísimos Cuentos Manchúes (espero no tener esta vez que consultar la wiki para recordar el auténtico título) Magnífico librito de cubiertas amarillas de tela, también regalo de los titos en una visita que les hicimos a Guadalcacín?
Antesdeayer mi hermano me dejó unos cuantos cuentos de la colección Bruguera, esos de las caritas en el lomo. Había de diferentes ediciones y de los dos tamaños. Los hijos del Capitán Gran ¿Y qué hicieron estos chavales hijos de un tal capitán? ¿Quienes serían sus madres y donde estarían? ¿Y cómo sería tener a un capitán por padre? Asombrosa la cabeza.
¿Y para cuando la edición electrónica para frikis del revival de la enciclopedia de los tomos azules que tenían los "titanitos"(1)? Me veo pasando las horas muertas en casa de tita Ana repasando una y otra vez sus páginas, y sobre todo, las transparencias de vinilo con ilustraciones de las cosas más sorprendentes que había en el mundo. No estoy seguro de si me gustaría volver a verlos. Los viajes a la memoria no siempre son lo que nos esperamos.
(1) "Titanitos": apelativo cariñoso usado por la tribu Garrido-Ramírez para referirse a los hijos de la Tita Ana.
miércoles 14 de mayo de 2008
viernes 9 de mayo de 2008
Mañana de mayo
El sol sobre mi cama
El mar azul y ese cielo
El viento fresco que sopla aun al salir a la calle
Un vecino que me mira de reojo y saluda bajito
Un gatito negro muerto en mitad de la calle
Otro gato que toma el sol delante de un coche
La mujer distraída y triste que mira el escaparate
Los hombres que esperan delante de un edificio
Niños que cruzan la calle para ir a la escuela
Los árboles en las aceras que aun están sin hojas
Mi hermana que va a la oficina y la saludo de lejos
Los cipreses del cementerio que veo por la ventana
La música en la radio
La vida que se agita.
El mar azul y ese cielo
El viento fresco que sopla aun al salir a la calle
Un vecino que me mira de reojo y saluda bajito
Un gatito negro muerto en mitad de la calle
Otro gato que toma el sol delante de un coche
La mujer distraída y triste que mira el escaparate
Los hombres que esperan delante de un edificio
Niños que cruzan la calle para ir a la escuela
Los árboles en las aceras que aun están sin hojas
Mi hermana que va a la oficina y la saludo de lejos
Los cipreses del cementerio que veo por la ventana
La música en la radio
La vida que se agita.
martes 8 de mayo de 2007
Esta bién que me vean con él. Qué serviles se muestran. Debería aprovechar y ponerme a hablar con este tío. Joaquín está moreno. No sé de qué hablar con él. Me gustaría ser simpático y hacer chistes.
¿Porqué me sale esa vocecita a veces? Como ahora cuando he hablado con Roberto. Él en cambio siempre tiene la misma. Me gustaría hablar con la voz más ronca. Esa vocecita es como un falsete.
Me gusta mayo. Antes me gustaba más el verano. Pero entre mayo a junio los días son los mejores. He cambiado de gustos. La temperatura es estupenda.
¿Cuál es tu hora del día favorita? La mía es el atardecer, como ahora. Me encanta estar sentado en una terraza tomando algo al atardecer. Conocerse es averiguar esos gustos.
Es un pequeño desastrillo, se ha dejado el chocolate y el libro abierto. Yo jamás me dejaría un libro abierto.
Qué bonita está la casa a esta hora, qué pena tener que irse.
¿Porqué me sale esa vocecita a veces? Como ahora cuando he hablado con Roberto. Él en cambio siempre tiene la misma. Me gustaría hablar con la voz más ronca. Esa vocecita es como un falsete.
Me gusta mayo. Antes me gustaba más el verano. Pero entre mayo a junio los días son los mejores. He cambiado de gustos. La temperatura es estupenda.
¿Cuál es tu hora del día favorita? La mía es el atardecer, como ahora. Me encanta estar sentado en una terraza tomando algo al atardecer. Conocerse es averiguar esos gustos.
Es un pequeño desastrillo, se ha dejado el chocolate y el libro abierto. Yo jamás me dejaría un libro abierto.
Qué bonita está la casa a esta hora, qué pena tener que irse.
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